Presidente Mexicano Felipe Calderón canceló el permiso del megaproyecto Cabo Cortés, justo antes de presidir la reunión de los líderes de G20 que agrupa a los países más influyentes del mundo, celebrada en las cercanías del arrecife amenazado por las inversionistas extranjeras de dicho desarrollo. (Foto: cortesía de Presidencia de la República).“Es posible seguir un modelo de desarrollo sustentable que permita aprovechar las ventajas naturales de nuestro territorio y que atraiga inversión y turismo, que genere los empleos sin afectar, de manera irreversible, los ecosistemas y su biodiversidad’, dijo. “De eso se trata el crecimiento verde”.
Solo que eso no existe en el capitalismo salvaje en el que nos encontramos.
Cabo Cortés es apenas el inicio de la madeja de decisiones gubernamentales para supuestamente detener proyectos que afectan no sólo al ambiente sino también a la formación cultural ancestral